Más de 100 científicos impulsan el proyecto Olinia y Kutsari

Más de 100 científicos impulsan el proyecto Olinia y Kutsari

Durante una conferencia matutina de agosto de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum sorprendió a México al anunciar que no sólo existe un proyecto para un pequeño auto eléctrico llamado Olinia, sino que también se desarrolla Kutsari, una camioneta o minibus de cero emisiones para barrios y rutas cortas. Ambos proyectos forman parte de una estrategia gubernamental para crear nuevas alternativas de movilidad sustentable y, lo más importante, están siendo concebidos por un equipo multidisciplinario de científicos, tecnólogos y diseñadores mexicanos.

Según Sheinbaum, más de cien científicos de universidades como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional, la UAM y centros como el Instituto de Energías Renovables trabajan en el prototipo de Olinia. A ellos se suman especialistas en baterías, electrónica, ergonomía y diseño que forman el grupo de Kutsari, por lo que el total supera los 200 investigadores y técnicos. Este esfuerzo conjunto busca aprovechar la capacidad instalada del país y fomentar la transferencia de conocimiento local.

Olinia se concibe como un vehículo compacto y ligero, pensado para trayectos cortos y entregas de última milla. La presidenta ha explicado que habrá tres versiones: una de uso personal, otra como alternativa a los mototaxis en zonas populares y una más para repartos y servicios comerciales. Además, los prototipos serán 100 % eléctricos, recargables en cualquier enchufe y fabricados con componentes nacionales. Los responsables del proyecto han adelantado que el costo de operación será menor al de una motocicleta y que se espera que el precio de venta sea inferior a 150 000 pesos, lo que lo convertiría en uno de los autos eléctricos más accesibles del mercado.

Este pequeño automóvil no sacrifica seguridad ni comodidad. Roberto Capuano, coordinador de la iniciativa, señaló que el diseño contemplará capacidad para dos personas, estructura reforzada y sistemas de frenado y control comparables con los de cualquier automóvil citadino. Algunos modelos incluirán espacio para sillas de ruedas, aire acondicionado y conectividad digital, según adelantó Sheinbaum. La prioridad es ofrecer un vehículo robusto y fácil de mantener que pueda sortear baches y calles irregulares, típico en muchas ciudades mexicanas, sin perder eficiencia energética.

El proyecto Kutsari, por su parte, apunta a crear una especie de minibus eléctrico de 12 lugares para rutas de barrio y paraderos del metro o el tren interurbano. Este vehículo buscará sustituir microbuses contaminantes con un diseño modular, accesible para personas con movilidad reducida y equipado con baterías de larga duración. Igual que Olinia, Kutsari pretende ser un orgullo nacional: un producto desarrollado por instituciones públicas con la intención de ser fabricado en el país e incluso exportarse a otras regiones.

La realización de ambos proyectos no depende sólo de la comunidad científica; también se está explorando la participación de empresas privadas. Sheinbaum ha afirmado que se buscan socios industriales capaces de producir en serie estos vehículos sin comprometer su accesibilidad económica. Asimismo, se analiza la creación de una empresa estatal o una alianza público‑privada que permita escalar la producción y abastecer la demanda nacional. En paralelo, se gestiona la homologación de normas de seguridad y la obtención de financiamiento para infraestructura de recarga.

El anuncio de que más de cien científicos lideran el desarrollo de Olinia y Kutsari demuestra que México quiere ser protagonista de la movilidad eléctrica. Estos proyectos no son simples prototipos, sino la punta de lanza de un ecosistema que podría generar empleos, impulsar la industria nacional y reducir drásticamente las emisiones del transporte urbano. Si las pruebas piloto tienen éxito y se concreta la producción en masa, Olinia y Kutsari podrían cambiar la forma en que nos movemos en las ciudades, ofreciendo opciones seguras, económicas y sustentables. A medida que se acerquen las fechas clave —la presentación del diseño final en septiembre y el debut en el Mundial de 2026—, seguiremos atentos para conocer cómo evoluciona esta iniciativa histórica.

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