El proyecto enfrenta un reto legal muy importante antes de que la producción comience en las fábricas. Las leyes actuales en el país no tienen una categoría donde este tipo de transporte pueda registrarse de forma oficial. Si el coche saliera a la venta mañana mismo, las autoridades locales tendrían que dar las placas como si fuera una cuatrimoto. El equipo que dirige el desarrollo rechaza esa idea porque el modelo ofrece más seguridad y tecnología que una moto de cuatro ruedas. Sin embargo, aún no se ha revelado si contará con bolsas de aire o asistencias a la conducción.
La solución a este problema administrativo se encuentra en manos de la Secretaría de Economía. Los encargados del proyecto entregaron una propuesta desde el año pasado para crear la categoría de minivehículo en el reglamento nacional. Este cambio en la ley es fundamental para que el coche tenga permiso de circular sin multas o problemas con la policía de tránsito. El éxito de esta iniciativa depende totalmente de que los diputados y las autoridades aprueben las nuevas normas de movilidad.
El Olinia 1 busca recuperar el espíritu del antiguo Vocho pero con una visión ecológica y moderna. En teoría, la meta es ofrecer una alternativa real al transporte público que siempre viaja lleno en las horas pico. Por el precio anunciado, el modelo se colocaría como el eléctrico más barato que se ha vendido en el territorio nacional. Los creadores confían en que la gente adopte este cambio para mejorar la calidad del aire y la rapidez de sus viajes. Sin duda, la historia de la industria automotriz en el país vive un momento clave con este lanzamiento.

