El primer automóvil 100% eléctrico diseñado en Sonora, el Avido, no solo destaca por su propuesta económica, sino por un conjunto de especificaciones técnicas concebidas específicamente para las condiciones de las vialidades mexicanas y los hábitos de manejo urbano diarios.
El Avido está impulsado por un motor eléctrico de 8 caballos de fuerza (Hp). Si bien la cifra puede parecer moderada, es más que suficiente para mover con agilidad su ligera estructura compuesta por 80% de aluminio. El vehículo alcanza una velocidad máxima de 65 a 70 km/h, lo que lo hace perfecto para circular de forma segura en vías rápidas urbanas y avenidas primarias.
En cuanto a su autonomía, el Avido ofrece entre 100 y 150 kilómetros por carga completa, dependiendo de la topografía y el uso de los sistemas a bordo. Cuenta además con un sistema de frenado regenerativo que recupera energía cinética en las constantes paradas del tráfico citadino, optimizando la vida útil de la batería. Lo mejor de todo es su facilidad de recarga: no requiere de estaciones especiales de carga rápida. Su cargador integrado permite conectarlo directamente a un enchufe doméstico convencional de 110-127 voltios, completando el ciclo de carga en un periodo de 4 a 6 horas, ideal para recargarlo por las noches en casa.
Esta configuración balanceada lo sitúa en un lugar estratégico dentro del segmento de los Autos Eléctricos México. Mientras el auto Olinia está enfocado en una arquitectura nacional para familias urbanas, el Avido se concentra en la practicidad extrema de dos pasajeros, compitiendo de cerca con vehículos comerciales ligeros como el Chengshi Matrix 01. A su vez, se une a la oferta técnica de marcas nacionales como TT Automotriz, enriqueciendo el ecosistema de movilidad verde en el país.
El diseño del Avido demuestra que la simplicidad mecánica y la innovación pueden ir de la mano, creando un transporte sumamente confiable, con un mantenimiento mínimo y un costo por kilómetro recorrido incomparablemente menor al de cualquier coche de gasolina.

