El corazón de todo vehículo eléctrico es su batería, y en el caso del Chengshi Matrix 01, la elección de su química está alineada con el trabajo pesado y la durabilidad. Este miniauto utiliza baterías de Litio-Ferrofosfato (LFP) con una capacidad de 10.36 kWh, una tecnología famosa por su estabilidad térmica, gran seguridad y prolongada vida útil en comparación con las baterías de iones de litio tradicionales.
Las baterías LFP del Matrix 01 toleran ciclos de carga rápida repetidos con una degradación mínima, soportando miles de ciclos completos de carga y descarga antes de perder capacidad significativa. El tiempo de recarga estimado de este vehículo en un contacto doméstico convencional es de aproximadamente 6 a 8 horas, lo que permite a los operadores de reparto dejar cargando el vehículo durante la noche para iniciar la jornada laboral al día siguiente con el 100% de la energía disponible.
La adopción de tecnologías eficientes de almacenamiento es un tema central de discusión en la industria de Autos Eléctricos México. Proyectos nacionales como el Olinia pretenden impulsar el uso del litio mexicano una vez que las tecnologías locales de procesamiento estén maduras. Al mismo tiempo, desarrollos independientes como el Avido de Sonora integran sistemas de frenado regenerativo para optimizar baterías ligeras de alta eficiencia.
La simplicidad y confiabilidad de la batería LFP del Chengshi Matrix 01 representa un modelo técnico de gran interés para fabricantes mexicanos como TT Automotriz, quienes buscan optimizar el peso de sus trenes motrices para ofrecer la máxima autonomía posible al costo de fabricación más bajo del mercado.

